Estilo italianizante

Es propio de esta corriente estilística el equilibrio, la armonía y la carencia de ornamentación y de recursos ostentosos.

Se pueden encontrar frentes compuestos por elementos que confieren al conjunto agradables proporciones. Arcos, cornisas y pequeños frontis alternan con la presencia de puertas y ventanas generalmente con rejas de hierro forjado que se curvan en sutiles dibujos geométricos o disponen de celosías de diseños variados.

En la arquitectura doméstica se destacó su integración en el paisaje urbano y experimentó distintos momentos, desde un inicio mesurado y sobrio, hasta variaciones con mayor despliegue decorativo.

Al mismo tiempo que surgen los populares “conventillos”, se levantan casonas; con grandes y altas fachadas de ladrillo a la vista, en algunos casos almohadillados, además de cornisas con perfiles salientes de ladrillos. Esta apariencia puede compararse, aunque de modo lejano, con la estética exterior de los palacios renacentistas.

Algunos ejemplos de este período en Buenos Aires son: La casa de lucio mansilla (Pje. Golfarini s/n ); Casa de la provincia de San juan (Sarmiento 1251); Escuela Normal Mariano Acosta (Gral. Urquiza 277); La quinta de Valentín Alsina (11 de septiembre 1966/90); la Usina del arte (Caffarena 1); Museo de la Ciudad y farmacia De la Estrella (Defensa al 200); Casa Marcó del Pont (Gral. Artigas al 202); Ex Casa de la Moneda (Defensa al 600), Museo Histórico Nacional (Defensa 1600), Museo Histórico Sarmiento (Cuba 2079)